TA muestra su inquietud ante los anuncios del vicepresidente José Ángel Biel de externalizar los servicios públicos
Desde TA contemplamos con mucha preocupación los cantos de sirena del vicepresidente Biel sobre el copago sanitario y la externalización de los servicios públicos como fórmulas para solucionar el déficit público en Aragón.
Con la noticia de no cubrir las jubilaciones en el sector público y la externalización de los servicios, el vicepresidente Biel nos anuncia algunas de las medidas que en breve quieren emprender los gobiernos estatal y autonómico, con la pretensión de adelgazar la función publica para beneficiar a empresas privadas que seguiremos pagando con nuestros impuestos y que servirán para afianzar y extender en Aragón, aún más si cabe, el clientelismo político.
TA considera que los servicios públicos tienen que continuar siendo gestionados por las administraciones y que estos servicios deben revertir en el bienestar y mejora de la calidad de vida de todos/as los/as ciudadanos/as, que a la postre son quienes los pagan con sus impuestos, todo ello como forma de una más justa redistribución de la riqueza y un reparto más equitativo de las cargas sociales. La atención a las clases más desfavorecidas, facilitándoles el acceso a la sanidad y a la educación, revierte positivamente en toda la sociedad, haciéndola más justa y humana, más civilizada y moderna.
Comparamos este proceso con el de la externalización de servicios hacia el sector privado de antiguas empresas públicas, que ha implicado el empeoramiento progresivo de las condiciones laborales de los empleados, así como de los servicios prestados a los consumidores. Por ello, consideramos que este tipo de modelo nunca ha de adoptarse en el sector público.
Con la pérdida de estos derechos, amplias capas de la población verán mermados sus derechos sociales y humanos y todos seremos un poco más pobres económica y socialmente, mientras algunos continuarán enriqueciéndose con el dinero de todos, situación que, dada la falta de transparencia de las instituciones en Aragón, fácilmente podría favorecerse desde el amiguismo político.
Por otra parte, no creemos que la privatización dé como resultado el abaratamiento y la mejora de la calidad de estos servicios, sino más bien todo lo contrario, serán más caros y de peor calidad.
TA cree que la solución pasa, sin el menor atisbo de duda, por una buena gestión de los recursos públicos, para que las necesidades “REALES” de los ciudadanos se vean cubiertas antes que otro tipo de megaproyectos e ideas cada una de ellas más desatinada que la otra y que hasta ahora no nos han traído nada positivo y sí un extraordinario derroche, como el que supuso la Expo del año 2008, como ejemplo paradigmático, y otros proyectos, como Castamesa, Gran Scala o Expofloralia 2014, que aún están en la mesa y en la agenda de nuestros responsables políticos.